23 Feb 2019
23 Feb 2019

Francos, Marjales y “Extremals”

La Jurisdicción de Francos, Marjales y “extremals” es una institución municipal que regula la infraestructura de riego en un tramo de Horta sobre lo que históricamente tiene derechos del Ayuntamiento de València.

Su origen se remonta al 1386 cuando el Rey Pedro II de València concedió el privilegio al Ayuntamiento a fin de que las tierras baldías, pantanosas y marjales de los alrededores de Ruzafa y hasta Catarroja se recuperaran para el cultivo, ya que estaban abandonadas y eran focos de insalubridad.

Se llaman acequias de francos marjales y “extremals” todas las que, dentro del término municipal de València, dan riego a tierras no incluidas en el censo de ninguna de las comunidades de la Vega de València. Por lo tanto son ajenas a la jurisdicción del Tribunal de las Aguas.

Como las últimas ordenanzas de esta jurisdicción municipal son de 1931, La Concejalía de Agricultura, Horta y Pueblos está haciendo un diagnóstico para ver cómo mejorar las infraestructuras de riego y también renovar las normas y sanciones que han quedado totalmente obsoletas.

La zona más deteriorada es la que ha quedado al sur de la V-30, la zona de huerta que hay alrededor de la Carrera de la Font d’En Corts. Son aproximadamente unas 100 hectáreas de cultivo de la huerta con sus respectivas acequias. En estos momentos es la zona de actuación prioritaria por su estado de degradación.

Recuperar las infraestructuras de riego de esa zona supondría mejorar el servicio de aguas de riego de esas tierras con el beneficio correspondiente para los agricultores que allí quedan.
Uno de los proyectos para esta demarcación es la creación, junto con las entidades públicas competentes, de un aljibe en el paso inferior de la rotonda de los Anzuelos para aprovechar la poca agua que llega de la acequia de Favara y que de noche se pierde. Con este aljibe se podrá acumular el agua e inyectarla en la acequia de Faviana para que obtenga más capital y que la zona cuenta con mayor cantidad de agua de riego.

También se está trabajando en la actualización de las ordenanzas para organizar el régimen sancionador y el derecho procedimental. Uno de los objetivos es que vuelva la figura de los guardas para controlar el orden interno de las acequias. Los últimos guardas se jubilaron en los años 90.

Una vuelta inician estos proyectos de inversión como el aljibe, las nuevas canalizaciones y la puesta al día de las ordenanzas, se podrán ir abordando otros temas, como la creación de un espacio de interlocución para todos los usuarios de los francos, marjales y “extremals”, para poner en común problemáticas y soluciones.

A Francas, marjales y “extremals” también hay que en un futuro recuperar el patrimonio etnológico, como los mojones que determinan el final de acequia y principio de “extremals”, o señalar los azarbes y alguna noria que pueda quedar, al tiempo que se recupera la toponimia para poder tener registrados todos los nombres históricos de nuestras acequias.
Cuando los primeros proyectos estén en funcionamiento se podrá garantizar el desarrollo de una agricultura profesional, se podrá garantizar un orden interno y un espacio de interlocución donde, entre otras cosas, se podrá fiscalizar a nivel público a la administración que es la administra la histórica jurisdicción de riego de los Francos, marjales y “extremals” de la Huerta de València.